February 24, 2012

Ensayo Personal

 Gritos emanan desde el interior cerrado con llave. Una mujer en un vestido ondeante corre como un zombi por un pasillo blanco y desolado, implorando por el aire fresco, por un rescate, por la libertad. Así es la representación estereotipada de hospitales psiquiátricos, popularizada por la prensa contemporánea y perpetuada por una sociedad temerosa, no muy desarrollada. Pero, en realidad, ¿qué significa el término 'salud mental'? ¿Cuándo recibió esta frase, aparentemente positiva en su connotación, un significado tan negativo? Por último, como la raza humana, una sociedad, y como individuos por toda la Tierra, ¿de qué tenemos miedo verdaderamente? Es mi pasión intentar averiguar las respuestas a estas preguntas polémicas y corrientes.

Definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un "Estado de completo bienestar mental, físico y social, y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia" (who.int/es/), parece claro que la salud mental es un regalo precioso encontrado raras veces entre los humanos modernos. Nosotros como una raza hemos conseguido embrutecer tanto a nuestro planeta como a nuestros prójimos en nombre de la guerra, la religión, la política, incluso el amor. Las causas ciertas para estos actos inconscientes e interminables, sin embargo, podrían ser etiquetadas como manifestaciones del miedo, la lujuria, o la avidez. En resumen, todas estas formas mencionadas del odio ciego culminado realmente representan los actos de la instabilidad mental, lo contrario de la sanidad.
    

A pesar de estas verdades irrefutables, otra realidad desafortunada existe en la percepción y el tratamiento distorsionado de las almas estimadas como mentalmente inhabilitadas. En lugar de ayudar, frecuentemente retrocedemos por repugnancia aprendida, aterrorizados de 'contraer' la enfermedad invisible. Como consecuencia, la epidemia de decrepitud psicológica se extiende. Por el temor y la vergüenza inherentes a temas incómodos, los evitamos, los escondemos, y, a su vez, todos sufren. En lugar de curarse, el ciclo de sufrimiento sigue. Todavía, la posibilidad para sanar sí existe. Yo puedo atestiguar personalmente sobre este hecho.

A veces, se necesita ser más valiente de lo que se siente para tener un gran impacto. Por esta razón, pese a mis dudas y aprehensiones, voy a compartir con ustedes, los lectores, un poco de mi propia historia, mi sufrimiento, mi vida. Sin dar una narración pormenorizada sobre mi camino hacia mi aclaración emocional, es fácil admitir la presencia constante que estos estigmas deshonrosos han jugado en mi juventud. Como superviviente del trauma infantil cuya oscuridad interna se manifestó exteriormente por toda la adolescencia, me encontré en oficinas innumerables, etiquetada descuidadamente, desechada con recetas de pastillas. La mente se enmascaró por una receta pesada de niebla y vergüenza. La belleza que la vida ofrece se me reveló únicamente cuando me enfrenté a los conflictos internos en lugar de evitarlos. No todos comparten esa suerte, no obstante.

 Ahora, mi deseo es entender las creencias fundamentales sobre la salud mental para servir en crear un cambio universal que pueda ayudar a todos nosotros. No hay límite de temas fascinantes con respecto a la salud mental. En el ensayo de reseñas y comentarios de recursos, intento destacar la condición del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) que ilustra los puntos de vista de los médicos y los supervivientes por igual. Además de esto, me gustaría explorar asuntos como el temor humano de ser etiquetado como "insano", y el maltrato y la estigmatización social y clínico de los mentalmente inaptos. Porque la realidad es que, en algún momento de la vida, todos vamos a conocer alguna forma de la angustia mental. En las palabras ilustradas del existencialista Friedrich Nietzsche, "Vivir es sufrir, pero sobrevivir es encontrar algún sentido en el sufrimiento" (brainyquote.com). Aún en un idioma traducido, la verdad de la cita sigue siendo que quizá todos somos dementes, pero es nuestro deber interminable cuidar del uno del otro. 


2 comments:

positiviD said...

¡Me ENCANTA tu tema! Tu ensayo es muy real, verdadero, y personal. Entonces, gracias por compartir tu historia. A mí, este tema es muy personal también. Tengo muchas personas en mi vida que sufren o que han sufridos de una enfermedad mental (como la depresión, la ansiedad, etc.) Es muy importante que la gente sabe más de este asunto porque muchas veces, la gente juzga y hace suposiciones sin saber el problema actual. Es muy interesante y quizás puedes explorar los efectos internos (como el desequilibrio de los químicos en el cerebro) y los efectos sociales. También puede explorar los remedios para enfermedades saludes (como la psicología, la terapia, la psiquiatría, y la medicina disponible). ¡Puedes comparar los remedios diferentes de culturas diferentes también!

Julia D said...

Gracias por compartir su historia. Soy una estudiante de psicología y mi clase favorito ha sido una clase de la salud mental. Tengo curiosidad de sus temas en las futuras, y voy a leerlos.