Imagína una existencia definida por un dolor de cabeza eterno y los humores incontrolables, más una amenaza a la seguridad subyacente constante. Esta descripción colorada sirve solo como un fugaz vistazo al sufrimiento que soportan los desfortunados con el Trastorno de Estrés Postraumático, o TEPT. En las últimas décadas, tanto el rol incesante de la guerra como los efectos devastadores han llamado la atención de la prensa a esta afección en relación a los veteranos volviendo del combate alterados, conmocionados, traumatizados. La representación siempre pinta un retrato de un sufridor con una serie de síntomas incluso una afinidad a la violencia, el abuso del alcohol o de las drogas, y un temor irracional y paralizador que interrumpe la realidad con memorias del pasado. Mientras que estas imágenes ayudan en proveer una conciencia marginal del trastorno a las multitudes ignorantes, esta ilustración estereotipada simplemente sirve como una caricatura de la esencia verdadera de la dolencia. Una enfermedad omnipresente y no limitada solamente a los soldados, necesitamos expandir nuestra interpretación de ella para ayudar en curar la angustía de los incontables sufridores. Comenzamos con las numerosas raíces del TEPT, tanto supuestas como asombrosas.Para reiterar su preponderancia entre la población humana, una gran mayoría del trauma que causa el TEPT ocurre muy lejos del campo de batalla. Eventos estresantes incluyen, pero no son restringidos a los accidentes en el trabajo, en el auto o en otro lugar, los desastres naturales peligrosos para el sujeto o sus personas queridas, los desastres de origen humano para el sujeto o sus personas queridas, la exposición a tóxicos, la exposición a lesiones graves o muertes, una enfermedad seria o amenazante para la vida, el sexo forzado, el tocamiento forzado de las partes íntimas, otros contactos sexuales no deseados, las inesperadas muertes de familiares, la tortura, los secuestros y, claro, el combate (stresspostraumatico.com). En su forma más basica, entonces, los origenes del trastorno parecen incluir casi todo caso en que el sujeto temió la muerte o la herida (psicologia-online.com). Parecería que casi todas las atrocidades citadas en un informe noticioso típico podría ser etiquetada como una causa potencial del TEPT.
Esta colección de definiciones ambiguas, sin embargo, ha resultado en un debate polémico acerca de la legitimidad de la existencia mera de la dolencia. Unos médicos en el mundo psiquiátrico plantearon la pregunta válida de si ciertos rasgos de personalidad (por ejemplo, compulsivos o asténicos) o antecedentes de enfermedad neurótica, pueden ser factores predisponentes y hacer que descienda el umbral para la aparición del síndrome o para agravar su curso (psicologia-online.com). Para mejorar la clasificación de un afligido, el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-IV-TR) estipula el significado en términos clínicos. Se define como una persona que ha sido expuesta a un evento traumático en el cual las siguientes situaciones estuvieron presentes: (1) La persona experimentó, fue testigo o fue confrontada con un evento o eventos que incluían amenazas de muerte o serias lesiones, o una amenaza para su integridad física o la de otros, y (2) La respuesta de la persona involucra miedo intenso, indefensión u horror (Carvajal 25). Gracias a estas pautas delineadas en un número en aumento de revistas, publicaciones, y periodicos médicos, la batalla para la validez del TEPT casi ya ha sido derrotada.
Ahora, el enfoque acude a la necesidad para la propagación de los hechos correctos al respecto al trastorno. La devastación causada por el trauma existe por todas partes, tanto en el combate armado como en la vida cotidiana. Si buscamos con más discernimiento, el sufrimiento del TEPT nos rodea. En vez de ser un pensamiento terrorífico, significa la posibilidad inmensa ofrecerse asistencia compartida. Porque, aunque ya sabemos de la naturaleza incontrolable de la vida, nadie está presdestinado a ser víctima eterna.
Bibliografía
Carvahal, César. "Trastorno por estrés postraumático: aspectos clínicos." Revista chilena de neuro-psiquiatría v.40 supl.2 nov. (2002): 20-34. Letra.
"Estrés Postraumático." TEPT: Estrés Postraumático. N.p., n.d. Web. 29 Mar. 2012.
Esparza, David P. "Trastorno por estrés postraumático: Conceptualización, evaluación y tratamiento." Psicología Online. N.p., n.d. Web. 27 Mar. 2012.

2 comments:
Que tema polemémico. Estoy de acuerdo que el fenómeno del TEPT ha aparecido mucho en la prensa y la media desde el comienzo de la guerra. Pienso que sería muy interesante y, claro, muy importante determinar si haya personas con personalidades o condiciones que les hacen ser propensas a experimentar este tipo de estrés. Quizás más investigación sobre las experiencias y personalidades/condiciones mentales las personas que no experimentan este síndrome puede servir para encontrar a una definición más clara.
Me gusta mucho a su ensayo. TEPT si ha aparecido mucho en la prensa desde el comienzo de la guerra, pero pienso que es algo legitimo que las personas deben discutir. Mi padre esta el el ejercito y el fue a Afganistán por 6 meses. Cuando regreso, su personalidad cambio. Mi padre no era la misma persona quien fue a la guerra 6 meses antes, era una persona miserable, enojado, y cambiado. Aunque si tenia algunas problemas antes, las problemas que tenían fueron exagerados y mas prevalentes que antes. En mi opinión, los doctores deben tomas mas tiempo para entender las razones por la cual las personas experimentan TEPT y las razones por que algunos experimentan formas mas serios que otros aunque tienen las mismas experiencias.
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